Una comida Navideña con amigos

Cada año en estas fechas nos reunimos unos cuantos amigos para celebrar las fiestas navideñas. Cada uno prepara uno o dos platos: tortilla de patatas, unas croquetas de calçot (una cebolla tierna pero sin bulbo, parecida al puerro), unas setas al ajo y perejil, huevos rellenos, olivada, humus,  etc. Hay algunos que cada año traen los mismos porque son los platos estrella y ya forman parte del menú de ese día, y en cambio otros traemos nuevas propuestas. Al llegar cada uno va colocando sus platos, resulta muy curioso ir viendo cómo se va llenando la mesa y cómo vamos jugando al tetris para dar cabida a todos los platos, mientras ensalivamos nuestras bocas con ganas de degustar un poco de todos ellos.

Son encuentros, momentos y experiencias alrededor de una mesa llena de comida y al lado de una chimenea, los disfruto muchísimo. Aprovechamos para repasar los mejores momentos del año, para contarnos y ponernos al día con aquellos que hacía tiempo que no nos veíamos, son momentos divertidos y en los que me encuentro realmente a gusto. Pero analizando mis cambios en el estilo de vida y de alimentación, ahora me doy cuenta que vivo estos acontecimientos de una forma distinta, la comida ha pasado a formar parte de un segundo plano y presto mucho más atención a todo lo que sucede a mi alrededor. Me explico: me encanta cocinar, me encanta la comida y continuo disfrutando muchísimo comiendo, pero ahora mi estomago “también se llena” de las risas, de las miradas, de los chistes, de los comentarios, … Ha sido realmente una nueva forma de disfrutar de los encuentros navideños, años atrás salía de una comida para meterme en otra, cada día con más dolor de barriga y más hinchazón, pero continuaba comiendo, me parecía que no había alternativa a estas fiestas que no fuera conseguir un “empache”, este año he conseguido vivirlo diferente, sin proponérmelo y ha sido realmente fantástico poderme llenar de “alimentos primarios”

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Mi propuesta para este año ha sido un poco más ligera que en otras ocasiones, con el tiempo y conociendo cada vez más mi cuerpo sé que no puede faltar en mis comidas verduras crudas, así que preparé una ensalada con mezclas de lechugas muy vistosa acompañada de una salsa deliciosa, de esta manera no resulta la típica ensalada aburrida con aceite y vinagre, su aspecto era realmente apetecible y siempre combina perfectamente con cualquier plato. La base de la salsa es la piña, esta fruta me recuerda cuando era pequeña y mis padres siempre la compraban en estas fechas, por eso la añado porque la relaciono con las Navidades y también porque ahora sé que favorece la digestión, contiene la enzima bromelaína, que incrementa la capacidad de digerir la proteína en el estómago, la concentración más alta de esta enzima la encontramos en el corazón de la piña, en la parte central, por tanto no elimines esta parte!!

También preparé una coca de tomate, calabacín y setas. Estaba espectacular, el secreto está en la masa, parece una pizza pero no lo es, ya que la masa es mucho más crujiente. Otro punto importante es el sofrito de tomate, hecho con mucho cariño y con tiempo. Aunque en otras ocasiones no hubiera puesto queso, esta vez sí lo he hecho ya que disponía de un queso de cabra de Aguiló, que me regalaron muy muy rico, merecedor de estar en este plato.  Y por último llevé los medallones veganos que publicamos hace unos días en el blog de VErde, su pinta era tan impresionante que algún carnívoro se confundió y creyó que se trataba de una hamburguesa de ternera, que risas nos pegamos.

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Aquí os dejo las recetas por si os animáis a preparar alguna de ellas.

Ensalada Verde con salsa de piña

Ingredientes

  • escarola
  • rúcula
  • achicoria
  • rábanos
  • germinados

Para la salsa

  • un trozo grande de piña
  • 1/2 aguacate
  • 3 tomates cherry de los amarillos (a ser posible)
  • 3 tomates deshidratados (rehidratados en agua durante 15 minutos)
  • 3 ramitas de cilantro fresco
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de curry
  • 1 cucharada de aceite virgen extra

Preparación

  1. Lava las verduras, córtalas a trozos y sírvelas en un bol.
  2. Tritura todos los alimentos para la salsa juntos.
  3. Vierte la salsa en las verduras y mezcla para que todos los alimentos queden bien impregnados.

Coca de tomate, calabacín y setas

Ingredientes

  • para facilitar el trabajo puedes comprar masa para quiche, sino aquí te explico cómo hacerla
  • 200 g tomate natural triturado
  • 2 cucharaditas de orégano
  • 1 pizca de tomillo
  • 4 tomates deshidratados  (rehidratados en agua durante 15 minutos)
  • 3/4 de calabacín
  • 1/4 de puerro
  • 6 champiñones
  • queso de cabra

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180ºC. Deja reposar la masa durante unos 15 minutos estirada.
  2. En una sartén prepara el sofrito de tomate: echa el tomate, una pizca de sal, el orégano, el tomillo y una pizca de azúcar moreno. Déjalo cocer a fuego muy lento durante unos 30 minutos, el agua se irá evaporando y salsa cada vez irá cogiendo más textura.
  3. Coloca la masa en un molde y pínchala. Hornéala durante unos 10 minutos y sácala para rellenarla.
  4. En la base el sofrito de tomate, por encima finas rodanchas de puerro y calabacín, también añade los champiñones y los tomates rehidratados. Introduce de nuevo la coca en el horno a 180ºC unos 12 – 15 minutos.
  5. Retira la coca del horno, échale un poco de aceite de oliva y virutas de queso de cabra.

Medallones o hamburguesa vegana, encontrarás la receta aquí

Felices Fiestas amig@s !!!

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